martes, 13 de febrero de 2007

Duele tu silencio....(te espero)




Duele tu silencio, la ausencia que dejaste escapar.
Te llevaste el porque, la respuesta que nunca se sabrá.
La angustia de saber, que fue lo que falto, lo que fallo.

Prefiero perderte en vida, que perderte por otra.
Porque si, lo sabes, soy egoísta
Tu amor es solo para mi y mi amor para ti

Aun te espero, en el lugar de siempre
Donde pactamos el amor
El juramento de nuestra locura.

Nunca nos importo los comentarios de la gente
Vivimos lo nuestro a plenitud
Segundo a segundo, minuto a minuto

Pasaron días y aun sigo esperando tu regreso
Sin rendirme, por nada del mundo
Tal vez sea masoquista y no me importa

Te sigo esperando y te esperare
Donde estés, en casa, en la cárcel, en el manicomio o en el lugar donde nos conocimos
En el cielo, en el infierno.

Gustavo Malomo Mariani (malomo)

Esto es un regalo de mi amiga Almudena, del cual se lo agradezco, le quedo muy mono como diría ella.
Gracias por tu collage, buen trabajo y por tus palabras hacia mi gran amigo Gus.
Este collage es para un chico al que no conocí. Me dijeron que a él le gustábamos mucho las españolas porque siempre decía: "me temo, son demasiado guapas". Me llegó un día de boca de una amiga la noticia de que había muerto -ahora se cumple un año desde su fallecimiento-. Ella me contó de él que le gustaba mucho escribir cuentos, escuchar música y algunas cosas más. Yo vi en sus fotos a un hombre con una coquetería hermosa y graciosa y a la vez una mirada frágil, cristalina y sensible. Esto es para Saori, mi amiga desde hace ya cuatro años en este mundo a veces frió que es la Web. Siempre hablamos por las mañanas, porque ella no duerme muy bien en sus noches, allí en Perú. Yo aprecio mucho sus historias, por eso es que quería hacerle este regalo a ella y también a esta persona que fue su amigo y a la que yo nunca conocí.

Al fin siempre vagamos solitarios y mudos
el mundo incomprensible
nos empacha los ojos
desconocemos a tantos hombres bellos
y conocemos tan bien los azulejos del wc
cada cual se muerde la boca
y se calla su soledad hiriente
hombres desconocidos y bolsas de plástico
las bolsas llegan de muy lejos
vienen flotando desde Marrakech
los hombres no se de dónde vienen
ellos caminan silenciosos
miran al suelo
que querrían no mirar

Almudena López, 2007

Visiten su página de cuentos en:
http://www4.loscuentos.net/cuentos/local/malomo/